
Rasco mi cabeza hasta ver mis sesos, por que sin eso no hay felicidad
No tengo respuesta a mi principio, mucho menos a mi final
No tengo la verdad de mi existencia ni mi alma ni mi edad
No entiendo que es mi destino que es mi dios y que de verdad será
Solo se que necesito de la necesidad de querer algo que realmente necesite querer
Para roncar feliz por el camino del que nadie puede regresar.